En años recientes, México transita aceleradamente hacia una que podríamos llamar democratización de internet en los hogares. Conforme a la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) del INEGI, entre 2022 y 2024 todos los deciles de ingreso registraron avances en la adopción de internet.
En los últimos años, el acceso a internet en los hogares mexicanos registra una trayectoria marcada hacia la universalización, aunque con matices importantes según el nivel de ingreso.
El inicio de 2025 se caracterizó por un entorno económico pleno de complejidad económica, con temores de desaceleración y una alta incertidumbre regulatoria.
El arranque de 2025 estuvo marcado por un entorno económico desafiante, pero los resultados del segundo trimestre trajeron señales claras de recuperación y mayor estabilidad.
Después de una etapa de enfriamiento tras el boom pandémico, el mercado mexicano de video bajo demanda por suscripción (SVOD, por sus siglas en inglés) ha retomado un marcado dinamismo.
Recientemente, el mercado del streaming de video por suscripción en México da señales claras de recuperación y repunte, tras un periodo de desaceleración en su ritmo de crecimiento de suscripciones.
El mercado de telecomunicaciones móviles en México registra signos alentadores tras un periodo marcado por la desaceleración económica e incertidumbre regulatoria.
El sector de las telecomunicaciones en México atraviesa un momento de transición, a la espera de la puesta en marcha del nuevo ecosistema regulatorio que definirá sus lineamientos en los próximos años. La expectativa en torno a este cambio institucional y normativo, junto con una ligera reactivación económica, ha comenzado a reflejarse en un repunte del mercado de telecomunicaciones móviles.
Durante décadas, los hogares mexicanos destinaban su gasto esencialmente a lo básico: vivienda, alimentación, vestido, educación y transporte. Hoy, ese panorama ha cambiado sustancialmente.
La tecnología ha pasado de ser un lujo a ser una necesidad fundamental en la vida diaria de los mexicanos, transformando la forma en que trabajamos, estudiamos, nos comunicamos y nos entretenemos. Esta evolución ha generado un cambio significativo en el presupuesto familiar, tal que el gasto en tecnología se ha convertido en una parte sustancial.
Mientras el mundo avanza con paso firme hacia la consolidación de la quinta generación de comunicaciones móviles (5G) como infraestructura crítica para la conectividad, América Latina aún no logra subirse plenamente a esta ola tecnológica.
Un tema que da la vuelta recurrentemente es la estandarización de la estadística y criterios para medir las líneas móviles activas para con ello proceder a su comparabilidad confiable en el tiempo y entre operadores.