#IA: De Promesa Futurista a Democratización Efectiva

Inicialmente la Inteligencia Artificial (IA) fue concebida como una promesa distante, asociada más al imaginario de la ciencia ficción y a los laboratorios de investigación que a la vida cotidiana de los usuarios.

Su presentación se construía desde el asombro tecnológico, pero con escasa adopción práctica para la mayoría de la población.

Hoy, esa etapa ha quedado atrás. La IA se ha integrado de forma acelerada en dispositivos, plataformas y servicios, hasta convertirse en un componente central de su propuesta de valor.

IA: Elemento de Valor en el Mercado de Smartphones. El mercado de smartphones ofrece una radiografía clara de esta transformación.

La IA se consolida como un nuevo eje de diferenciación competitiva, con una relevancia creciente por segmento. En la Gama Baja, 3% de los usuarios identifica a la IA como un atributo relevante al momento de elegir un equipo. En la Gama Media, su peso ha comenzado a escalar para llegar a 7%, mientras que en la Gama Alta ya resulta decisiva para cerca de un tercio de los consumidores.

Este comportamiento confirma que la IA dejó de ser un elemento ornamental o de mercadotecnia para convertirse en un factor funcional que incide en la percepción de valor.

Su impacto no radica únicamente en agregar nuevas funciones, sino en optimizar el desempeño del hardware existente, extender la vida útil de los dispositivos y elevar su utilidad práctica.

Innovación, Ya No es Exclusiva de la Gama Alta. Un cambio estructural comienza a observarse en la estrategia de los fabricantes. La lógica tradicional, en la que la innovación se reservaba primero y casi exclusivamente para la Gama Alta, empieza a perderse.

Marcas como TECNO Mobile han apostado por integrar capacidades de IA en dispositivos de Gama Media y e incluso en la Baja, al incorporar herramientas avanzadas de imagen, asistentes de llamadas, traducción y resumen de contenidos, entre otras funciones.

Esta estrategia introduce un elemento disruptivo en la dinámica competitiva del mercado. Al acercar la IA a segmentos históricamente limitados en funcionalidades, el resto de la industria se ve presionado a acelerar la adopción de estas capacidades en equipos más accesibles.

En este sentido, la IA comienza a consolidarse como un factor de democratización tecnológica, al ampliar el acceso a herramientas avanzadas para una base mucho más amplia de usuarios.

Apple y Google: Alianza Estratégica para la IA en Dispositivos. En paralelo, en días recientes tuvo lugar una convergencia estratégica entre Apple y Google en materia de IA en dispositivos.

Más allá de la competencia histórica entre ambos ecosistemas, la colaboración para integrar modelos avanzados de IA generativa directamente en el hardware refleja la necesidad de una ejecución local, eficiente y segura en los dispositivos.

Esta aproximación permite reducir la dependencia de la nube, mejorar la privacidad de los usuarios y ofrecer experiencias más inmediatas y personalizadas. Al mismo tiempo, deja ver que la IA ha pasado de ser un diferenciador exclusivo para convertirse en una capa transversal del ecosistema digital.

De Tendencia Tecnológica a Transformación Estructural. No es casualidad que esta narrativa haya quedado claramente reflejada en el CES 2026, donde la IA dejó de presentarse como una categoría independiente para convertirse en la base sobre la que se desarrollan prácticamente todos los nuevos dispositivos y servicios.

Más que una moda tecnológica, la integración transversal de la Inteligencia Artificial apunta a una transformación estructural del mercado móvil.

La competencia ya no se define únicamente por especificaciones técnicas o demostraciones de innovación de alto perfil, sino por la capacidad de los fabricantes para traducir tecnología compleja en valor cotidiano y beneficios tangibles para millones de personas.

En ese proceso, la IA se consolida como uno de los principales habilitadores de inclusión, productividad y conectividad en la economía digital.

Ernesto Piedras